Encender y Apagar el Computador

Encender el Computador

Primero que todo hay que saber que tipo de computador tengo. Si es un PC de escritorio necesito entonces encender el estabilizador de corriente, luego enciendo la torre y seguidamente el monitor.






Si es un portatil o laptop hay dos opciones, la primera es conectar directamente el adaptador a la máquina y oprimir el botón de encendido o simplemente encender el portatil teniendo en cuenta que la báteria esta cargada.







Apagar el Computador

Primero debo cerrar los programas que este trabajando, por lo general oprimo en la parte superior derecha dónde aparece una X.



Seguidamente voy a Inicio y selecciono apagar, después de unos segundo la pantalla se apagará y si estamos trabajando en un PC de escritorio solo apagaremos el mónitor y finalmente el estabilizador. Pero si se está trabajando con un portatil solo bastara seleccionar apagar.

A continuación se observará otras opciones que nos ofrece el sistema:



  • Apagar: Para apagar por completo el PC. Es la mejor opción si no vas a utlizar el ordenador hasta dentro de un tiempo.
  • Suspender: Si piensas regresar al PC en poco tiempo, esta opción es práctica ya que el ordenador no se apaga completamente y puedes volver a usarlo más rápidamente.
  • Cerrar sesión: Si sólo quieres la sesión de tu usuario, para que lo use otra persona, elige esta opción. Si has creado una contraseña, deberás introducirlo cuando vuelvas a abrir la sesión.
  • Reiniciar: Si quieres que el ordenador arranque de nuevo por cualquier motivo. Normalmente no es necesario a no ser que te lo pida algún programa, tengas problemas de rendimiento, etc.
En caso de portátiles, hay otras posibilidades. Normalmente, al cerrar la tapa, el ordenador suele entrar en un estado llamado suspendido. Para entendernos, es como si estuviera echándose una siesta.
Si es por un momento, suspender es una buena opción. Sin embargo, si quieres apagar completamente el ordenador, es mejor que elijas apagar. Entre las dos opciones, la opción hibernar, con la que el ordenador descansa más profundamente pero sin llegar a estar apagado del todo. ¿Su ventaja? Podrás volver al lugar donde estabas, sin reiniciar de nuevo el ordenador, y sin consumir energía.